Vemos qué son las tracciones, cómo se hacen en Yoga y cuáles son sus beneficios
Las tracciones son una de esas cosas que cuando las descubres dices: ¿cómo no me han enseñado esto antes? Deberían enseñárnoslas en el colegio. Y lo curioso es que ni siquiera en muchas escuelas de Yoga se trabajan lo suficiente.
Abajo tienes enlaces a todo lo que propongo en el vídeo, incluida la tracción para el desbloqueo de la lumbar.
Además, muchas veces se cree que necesitamos una persona o dos personas para que nos hagan la tracción. Y evidentemente sí, se pueden hacer este tipo de tracciones asistidas, pero hay muchas, muchísimas maneras de hacer tracciones individualmente, sin tener la ayuda de nadie.
Y hay una cosa muy buena de las tracciones: se pueden hacer aisladas a una secuencia, las podemos hacer dentro de una secuencia o como añadido a una secuencia, como por ejemplo una secuencia de terapia.
Tracciones: fuente de libertad estructural
Bueno, vamos a ver a nivel mecánico cómo hacer una tracción. Y es que la verdad es que es muy sencillo. Sujetas de un sitio y tiras del otro. O sea, básicamente se trata de mover una estructura desde un punto que permanece estable. Eso es todo.
Parece una definición muy sencilla, pero es que lo es. Es muy, muy simple.
¿Qué pasa? Que a nivel terapéutico las tracciones son mucho más que eso. Abren espacios articulares, mueven, estiran y además son una gran fuente de pasividad si las aplicamos bien. Y esa pasividad es oro puro para el cuerpo.
Con las tracciones conseguimos tres cosas fundamentales:
- Liberación articular
- Corrección estructural
- Soltar adherencias y tensiones viscerales
Liberación articular, corrección estructural, soltar adherencias y tensiones viscerales. Con todo lo que esto implica, que hemos hablado de estas tensiones y de liberación de la miofascia en otras ocasiones.
Entonces, lo importante es: ¿cómo conseguimos todo esto?
Bueno, pues antes de nada, lo que hemos dicho al principio. Podemos hacerlas asistidas, es decir, que una o varias personas te ayudan, fijando unos puntos y moviendo otros. Son muy efectivas, por ejemplo, estas tracciones asistidas para escoliosis, para hernias discales y para muchas patologías que necesitan un trabajo así como más específico. Como si fuese más rayo láser.
Aunque, esto que he dicho, también lo podemos conseguir o mejorar con las tracciones por uno mismo, que es la segunda manera: fijamos un punto con la ayuda del suelo, de una pared, con algún elemento externo. Os voy a dejar un vídeo en el que utilizamos una silla y un cinturón, súper sencillo, y te deja la lumbar nueva. Y a partir de ahí, a partir de ese punto fijo, movemos la estructura en dirección contraria.
En el vídeo vamos a ver una tracción lumbar muy sencilla, lo puedes hacer tú mismo con la ayuda de un cinturón y una silla. Es estupendo. De hecho, es parte del módulo del dolor lumbar del Curso de Yoga para Gente Normal.
Lo que hacemos es pasar un cinturón por las ingles frontales y llevarlo hasta la silla donde tenemos apoyadas las tibias marcando un ángulo de 90º. La mecánica es tan simple como lo que acabo de contarte hace un momento.
Pero para entender bien lo que estamos haciendo, necesitamos hablar de tres elementos. Cuando los entiendes, todo cambia.
Punto fijo, punto móvil, punto pasivo
Estos tres elementos están presentes en todas las posturas de Yoga. Entenderlos te abre a un mundo de comprensión enorme. Hoy voy a tocarlo desde el punto de vista de las tracciones, para que veas cómo funciona la mecánica, pero esto está en todas las posturas de Yoga.
Son estos tres:
- Punto fijo
- Punto móvil
- Punto pasivo
Punto fijo
Es la parte del cuerpo que no vamos a mover. Es la que se queda de ancla desde donde movemos el resto de la estructura. Parece muy evidente, pero hay que tenerlo bien claro. Es decir, inmovilizamos una parte o varias partes para poder mover las demás.
Sin un punto fijo no hay tracción. Es así de simple.
Punto móvil
Apoyándonos en el punto que hemos fijado, realizamos una acción de movimiento. Tiramos, alargamos, separamos. Esa acción es la que abre el espacio articular.
Y aquí hay algo importante: lo haremos con más o menos potencia según el efecto que queramos conseguir y según el estado de la persona o de cómo estemos nosotros. No es lo mismo trabajar con una persona que tiene una hernia discal que con alguien que simplemente quiere abrir el espacio en la columna después de estar sentado todo el día.
Tenemos que ver a qué nos enfrentamos. Y luego también hay que hacerlas poco a poco, porque si la persona tiene una hernia discal o tiene alguna lesión, vamos a ir muy poco a poco. La tracción le va a venir bien, le va a beneficiar muchísimo, pero eso no significa que podamos ir de 0 a 100. Tenemos que ir despacito.
Punto pasivo
Este es el que muchas veces se olvida, y es el más importante de los tres.
Cuando ya tienes el punto fijo y el punto móvil trabajando, lo que queda es dejar que el cuerpo se ablande, se haga pasivo, que las vísceras se expandan, que todo lo que está en tensión se suelte.
Muchas veces hay tensiones viscerales producidas por el estrés, por malas posturas mantenidas en el tiempo, por adherencias internas que ni siquiera sabemos que están ahí. Y esas tensiones pueden tener asociadas patologías estructurales.
Si dejamos el tiempo suficiente para que la musculatura, las vísceras y las fascias se liberen, pues esas tensiones y esas adherencias en órganos internos, por ejemplo, irán desapareciendo. Y con ellas, sus patologías asociadas.
Por eso no basta tirar y ya está. Tiro y ya… No. Hay que quedarse. Hay que darle tiempo al cuerpo para que se vaya produciendo la magia.
Vamos a ver cómo actúan estos tres elementos en la práctica.
Los tres niveles de beneficios
Ya lo he dicho antes, pero lo repito:
1) Liberación articular
2) Corrección estructural
3) Soltar adherencias y tensiones viscerales
Imagina que tienes dolor lumbar. Puede ser por un montón de razones, pero digamos que es por una hernia discal, un pinzamiento, una estenosis, algo puramente mecánico.
Una tracción lumbar, como la que os voy a dejar en el vídeo, actúa directamente sobre la estructura de la columna vertebral. Creamos espacio entre las vértebras, separamos lo que está comprimido.
De hecho, ahora mismo en muchas clínicas especializadas en recuperación de protrusiones y hernias discales, tienen unas máquinas que actúan muy parecido al vídeo que os voy a dejar. De hecho, aíslan segmento por segmento para traccionar justo la zona que queremos separar.
Separamos lo que está comprimido. Entonces con ese espacio, el dolor puede empezar a ceder.
Incluso con tracciones tan sencillas como las que ahora os voy a poner en las fotos, podemos estirar muy bien la musculatura de la espalda y liberarnos de un dolor puntual, un pequeño espasmo o una pequeña contractura muscular. Puede parecer poco, pero cuando lo haces y lo pruebas, notas sus efectos casi, casi de inmediato.
Hace un tiempo estuve dando una charla para… Bueno, había un evento con unos 100 o 150 emprendedores y el organizador me dijo: “Oye, haz algo antes de que empecemos.” Claro, eran las 9 de la mañana, un sábado, y justamente hicimos una acción de pasividad primero para coger foco y luego hicimos movilidad, pero lo último que hicimos fue tracciones, tracciones, tracciones, para que luego cuando fuesen a estar no sé cuántas horas ahí sentados, empezásemos ya un poco más altos, vamos a decir así, con espacio articular, hablando en serio.
Por eso digo que cuando lo haces y lo pruebas, notas sus efectos casi de inmediato y luego como que te vicias a hacerlo.
Ahora bien, si el dolor de espalda está asociado a tensiones en el vientre, en el abdomen, la pasividad que creamos con la tracción y el estiramiento también de esas zonas pueden liberar ese dolor.
¿Por qué? Bueno, pues porque el cuerpo no funciona por piezas sueltas. Como todo está conectado y además está conectado por la fascia y otros elementos, pues una tensión visceral puede generar una tensión muscular.
De hecho, hay médicos que dicen que la lesión no está en el músculo, que la lesión empieza en la fascia. Y de ahí como que se contagia, por decirlo de alguna manera, a la musculatura. Y bueno, una tensión muscular mantenida en el tiempo, pues ¿qué hace? Pues puede generar una patología estructural.
Así que las tracciones trabajan en todos esos niveles a la vez si las hacemos bien. Por eso son tan efectivas.
Y por eso, por ejemplo, ante una escoliosis, podríamos ayudar a la corrección estructural, no solo a nivel mecánico, sino a nivel visceral. Y he trabajado mucho con escoliosis. En terapia.
Para que una tracción alcance su máximo efecto, necesitamos que los tres elementos estén presentes. Punto fijo, punto móvil, punto pasivo. Y esa es la clave de verdad.
Errores comunes al hacer tracciones
Ahora que ya sabes cómo funcionan, algunos errores comunes al hacer tracciones:
Error 1: No quedarse el tiempo suficiente
Lo que he dicho antes. La gente hace la tracción, nota un poco de estiramiento y se sale. Pues muy mal.
Necesitas quedarte de tiempo. Porque luego aquí ya cada lesión y cada tracción sería diferente, necesitamos notar que la cosa cede.
Fijaos, una tracción que ni siquiera voy a enseñar ahora, pero que es medio Uttanasana, en los vídeos de semanas anteriores se estaba hablando bastante de medio Uttanasana, Uttanasana en la pared. Si alguien no la visualiza: 90 grados, tronco, piernas, con las manos en la pared.
Y ya solo eso, si tú te colocas ahí y no pones ni un crono, sino que te dedicas a respirar, a esperar. Inhalas, exhalas, pasividad, el punto fijo van a ser las manos, el punto pasivo el vientre, el punto móvil las nalgas, vas tirando hacia atrás, vas tirando hacia atrás, y ahí tú notas, tú notas cómo se va liberando primero ese vientre, esa garganta. Luego se empieza a liberar la fascia a nivel muy sutil y luego notas la musculatura, como ya se alarga y cada vez alejas más las axilas de las manos y las caderas de las axilas. O si quieres verlo de otra manera, las caderas de las axilas y las axilas de las manos.
Error 2: Volver demasiado rápido
Depende de la tracción, podríamos salir un poco más rápido que con otras, pero si me tengo que quedar con un ítem para deciros: sal despacio.
Las estructuras se han abierto, se han ampliado y necesitan volver a su forma de manera pausada. Esto es como la descompresión que hacen la gente que bucea.
Entonces, si salimos de golpe, pues podemos perder todo el trabajo que acabamos de hacer. Imagínate que se ha creado un espacio y de repente, bum, vuelves. Puedes hacerte hasta daño a veces también.
Error 3: Poner demasiada fuerza en el punto móvil
Más fuerza no significa más beneficio. Es lo que os decía antes. Es como esperar. Yo sé que voy a separar el punto A del punto B. Pero no tengo que pasar de 0 a 100 en un segundo. Puedo ir despacio, despacio, despacio.
Entonces, más fuerza no significa más beneficio. De hecho, si fuerza es demasiado, el cuerpo se puede tensar como mecanismo de defensa, de protección. Y si el cuerpo se tensa, adiós punto pasivo. No hay.
Tenemos que encontrar la tensión justa donde el cuerpo se queda pasivo mientras trabaja el punto móvil y vamos avanzando, vamos avanzando, vamos avanzando.
Error 4: Olvidarse del punto pasivo
Es el más sutil, pero es el más importante. Porque si solo fijas y estiras, estás haciendo un estiramiento, no una tracción.
Repito: si solo fijas y estiras, estás haciendo un estiramiento, no una tracción.
La magia de las tracciones está en la pasividad, en dejar que el cuerpo se suelte mientras tú mantienes la estructura, la amplías y ahí es donde ocurre la liberación visceral, la liberación miofascial y la corrección estructural profunda.
Cómo empezar con las tracciones
Lo mejor, siempre lo mejor es probar.
Te invito, uno, a que pruebes las posturas que te voy a enseñar en las fotos y que luego te vayas al vídeo de la tracción lumbar con silla y cinturón y lo pruebes.
Os dejo, como os decía, el vídeo. No os lo voy a enseñar, os dejo directamente el enlace al vídeo y de hecho está también la explicación de las tracciones si lo queréis leer o apuntar, tomar apuntes o lo que sea. El vídeo de ese Savasana con la ayuda de una silla y un cinturón para liberar la columna lumbar.
Esto es estupendo, de verdad que es fantástico y a mí me encanta, yo lo hago mucho. Ya sabéis que he hablado de mis dolores lumbares de antes, pero bueno, a veces vuelven y yo cojo mi cinturón y la silla y hago esta poderosa tracción.
Así que os la dejo aquí debajo enlazada, que os va a gustar mucho.
Namaste.
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