¡CállateyhazYoga episodio 28. Dale al Play!
Te dejo una transcripción del Podcast por si lo quieres leer


Bienvenidos a CállateyhazYoga el Podcast en el que hablamos de Yoga: de la práctica, la teoría, las escuelas, los maestros, las posturas, los libros y toda lo relacionado con esta maravillosa práctica. Hablamos de Yoga de manera normal, con los pies en la tierra y con sentido del humor, hablamos de Yoga en definitiva como si lo hiciéramos de cualquier otro tema. Soy Jorge Caballero, un practicante de Yoga, que también imparte clases desde hace tiempo.

Hoy vamos a hablar acerca de cómo nos tomamos la práctica de Yoga.

Pero antes recordaros un par de cosas rápidamente. Lo primero es que podéis visitar la web callateyhazyoga.com. Allí vais a encontrar de todo: Hay entradas con Secuencias de práctica de una hora, post hablando de trucos en la Práctica, entradas en las que comentamos un libro o un texto, experiencias que nos mandan otros Yogis de como viven el Yoga… En definitiva todo lo relacionado con el Yoga para que te sientas inmerso en la práctica y cerca de otros practicantes.
Y por otro lado indicaros que ya tenemos en marcha el curso de Yoga online en la web y que podéis apuntaros y empezarlo cuando queráis. En el curso hay clases en video de entre una hora y hora y media de duración pero que no es simplemente una clase guiada sino que es una clase explicada en detalle y con el sentido de aprender de menos a más. Vamos siguiendo una secuencia y vamos haciéndola pero con explicaciones como si fuera una clase en un centro de Yoga. También tenéis una sección aparte de posturas en detalle, videos de una postura en la que ponemos el foco y nos dedicamos a ella. Y una sección dedicada a la teoría del Yoga con textos y audios ordenados para que aprendamos progresivamente si queremos. Además y como novedad de esta semana, los alumnos del curso tiene un descuento del 10% para la compra de material de Yoga en la mejor tienda inline que hay Yoganti.es Con lo que podeis ver como cuido a mis alumnos! Miradlo que está genial y poco a poco vamos creciendo en está pequeña comunidad de Yogis que estamos creando.

Bueno, vamos al lío que me enrollo y no empiezo.

El refinar de las Asanas

Creo que ya he hablado en otros episodios de la importancia de intentar ejecutar bien las Asanas. Me parece algo capital en nuestra práctica de Yoga.
No estoy hablando de hacer la postura final de libro ya que esto va a ir determinado por muchos factores como nuestra edad, forma física, tiempo que llevamos practicando y otras cosas. Hablo de meternos en el patrón de la postura correcta, ya sea con elementos como mantas, ladrillos y cinturones que le dedique un programa entero a hablar de ello, o a hacer la mitad de las posturas o incluso cachitos de las posturas. Lo importante es que los elementos del Asana estén en su sitio. Si estos están, la postura final llegará con el paso del tiempo.

Lo importante es que nuestro tiempo de permanencia en la postura, con acción en los ajustes de la misma y presencia mental continua, vayan refinando el Asana y esta a su vez refine nuestro contenido mental y espiritual. No vale solo con la intención, aunque está debería ser humilde, sino que hay que poner gran esfuerzo para que la práctica nos transforme.

Si me dan a elegir prefiero a aquel practicante que intenta refinar la postura más que aquel que sabe el nombre en sánscrito, su traducción y demás, pero que no sabe cómo son los mecanismos ni cómo se ejecuta. Si el Yoga es el impacto del cuerpo externo sobre el cuerpo interno y el cuerpo espiritual, podremos hacernos a la idea de lo importante que es una buena alineación, ajuste, precisión y cuidado en nuestra secuencia de Asanas. Podremos darnos cuenta de lo importante que es tener los ojos abiertos,  y ver lo que estamos haciendo y sentirlo de una manera plena.
Es esa atención mantenida en el tiempo de permanencia del asana la que nos lleva de un estado de concentración en los detalles a un estado de meditación en la acción mientras se ejecuta.
Pero tampoco sirve solo con eso. Tenemos que poner aquí la intención de que ese Asana nos refine. No vale la técnica por la técnica sin más. No somos más espirituales porque nuestra técnica sea maravillosa. Sin el buen corazón en la práctica, esta también se queda vacía.
Con lo que debería ser un camino de dos direcciones. La intención, sin acción correcta, no basta. La acción correcta sin intención tampoco basta. Luego no nos podemos llamar más Yogis por nuestra ejecución fantástica de una postura. Pero tampoco porque pensemos que solo nos importa que chakra esté tocando esa postura. Insisto, tiene que ser un camino de dos direcciones. Y tenemos que plantearnos si solo nos interesa uno de esos dos caminos en el Yoga.

¿No sería maravilloso que buscasemos ese camino de dos direcciones y refinasemos nuestra postura y nuestro cuerpo interno?

Lo que podemos mejorar como Yogis

Hace poco me contaba una alumna que asiste a un curso de formación de profesores de Yoga lo poco que compartian sus compañeros entre sí apuntes, opiniones abiertas e impresiones si se había perdido alguien una clase. Me contaban que parecen más ocupados en cuánto pueden sacar, más que en compartir. Y lo curioso es que ellos están aprendiendo solo porque otros que sabían más han tenido la gracia de compartir lo que sabían. Es paradójico, ¿no creeis? Quiero aprovecharme de algo que han compartido conmigo pero no quiero compartirlo yo. Y este no es un caso aislado. Me hablan muchos alumnos de cuando van a  practicar por ahí que a menudo se encuentran la mirada de los yogis veteranos por encima del hombro. No se sienten acogidos sino examinados o juzgados.

Como compañeros o profesores de Yoga deberíamos pensar en qué le estamos dando a los demás: ayuda o crítica. Les tendemos la mano, o les quitamos el puente.

Tenemos la obligación de compartir lo que sabemos con los demás. Repito, tenemos la obligación de compartir lo que sabemos con los demás. Es la única manera de hacer que la gente avance. Que nuestro vecino avance, que nuestro compañero avance o que nuestro alumno avance. Y no digo que vayamos evangelizando por ahí, pero si que ayudemos al que nos lo pide o vemos que lo necesita. Que refinemos nuestras Asanas por fuera y estar dispuestos a que nos cambien por dentro. Que hagamos  Pranayama para limpiar nuestro contenido mental a veces obsoleto, con la premisa siempre de querer mejorar como seres humanos.

¿Es el Yoga espiritual?

Entonces nos podemos preguntar: ¿es la práctica de Yoga espiritual? Y podréis estar pensando ¡por supuesto que lo es!
Para mi la respuesta es: bueno, si estas en ese camino de dos direcciones si, si no…tendras una cosa u otra. Unas posturas maravillosas o una imaginación en lo espiritual maravillosa. Porque si el cuerpo externo no toca el cuerpo interno y el cuerpo espiritual estamos perdidos. Y si nuestra intención en la práctica es nada de esfuerzo y nada de refinamiento estamos perdidos. Y si lo que sabemos no lo queremos compartir con los demás estamos perdidos. Y si nuestro ego juicioso gobierna nuestra práctica y la actitud que tenemos con otros practicantes estamos perdidos. Y si no estamos dispuestos a seguir aprendiendo de los demás estamos perdidos.  Tendremos algo, claro que si. Tendremos aquello en lo que pongamos la mirada, la intención o nuestra capacidad de foco. Pero nos quedaremos a medias en el camino.

Cada detalle de una postura despierta algo de nuestro cuerpo espiritual. Sin esos detalles despertaremos nuestra imaginación pero no el cuerpo espiritual. Cada despertar de ese cuerpo interno por el Asana debería ir enfocado al refinamiento del cuerpo espiritual. No para crecernos y mostrarles a otros que eso que llevamos dentro parece que ha sido tocado. Si Gandhi decía que lo único que quería era convertirse en el Ser Humano más sencillo posible, ¿que hacemos nosotros creyéndonos algo más de lo que en realidad somos? ¿A quién engañamos? A nosotros mismos nada más. Engañamos a nuestro avance y progresión.

Un Yoga activo, lleno de vida

Luego hagamos una práctica de Yoga activa, llena de vida. Hagamos nuestras posturas desde la pasión de mejorarlas y cada vez detallar más cada sutil movimiento. Pero permitamos que ese toque del Asana en el interior esté dirigido a lo que podemos mejorar, para mejorar también nuestro entorno. Para no ser el mismo de antes pero con el Ego más subido porque hacemos tal o cual postura y el otro no la hace. No nos  quedemos en lo externo. Pero tampoco solo en lo interno, porque podríamos quedarnos solo en la imaginación.

Hace poco les comentaba a unos compañeros que a mi solo me interesa la parte espiritual del Yoga, y así es. Solo me interesa esa parte a nivel interno. Como terapeuta también me interesa a nivel externo, claro que sí. La práctica es muy poderosa. Pero tampoco vamos a mejorar ese cuerpo externo si hacemos una práctica menor. Si somos profesores debemos explicarles todo lo que sepamos de cada postura a nuestros alumnos. Y estamos en la obligación de cada vez saber más de esos detalles de la postura. Tenemos que guiarles de lo externo a lo interno y no al revés. No podemos hablarles de un chakra que es algo que no se ve si primero no está la estructura externa, que si se ve, en su sitio. Estaríamos jugando con la imaginación. Además, es como si le pedimos a alguien que se imagine que mueve el brazo. Si, se lo puede imaginar pero…¿lo estará moviendo efectivamente? No. Pues lo mismo sucede con lo demás. Así que repito, estamos en la obligación de mejorar como alumnos y profesores. Porque si no, nos quedaremos a medias. El Yoga es una herramienta fantástica pero si no depuramos la técnica, sólo nos mantendrá en forma. Una práctica a medias nos mantiene en forma, pero no corrige ni lo externo ni mucho menos lo interno. Una práctica en detalle corrige lo externo, lo interno y lo espiritual. Limpia la consciencia y nos hace mejores siempre que tengamos una intención de así hacerlo.

Por eso digo que solo me interesa la parte espiritual del Yoga, porque se que esta llega con el refinamiento de cada postura, llegue al suelo con la mano o a una silla, pero con cada detalle integrado de fuera a dentro. Y se que lo de fuera mejorará, se que hay un trabajo a todos los niveles. Pero mi intención será siempre el nivel más profundo. Si tenemos en mente la mejora espiritual con el Yoga como herramienta, eso que hemos dicho que va de fuera a dentro, cada detalle que incorporemos no hará si no refinarnos como seres humanos y seguir ese camino que decíamos antes de Gandhi de hacernos sencillos, puros y ligeros.

¡Hagamos una práctica de Yoga completa, sea esta en casa o en un retiro o donde sea! ¡No nos quedemos a mitad de camino!


 

Espero que me sigas acompañando en este pequeño y humilde viaje de Yoga y que podamos seguir aprendiendo todos juntos porque al final ese es el objetivo del Yoga y de la vida.

Os espero en los comentarios de la Web  y os animo a apuntaros al Curso de Yoga y empecéis a practicar Yoga en casa con con esta pequeña comunidad de Yogis y Yoginis Normales que estamos creando poco a poco en CállateyhazYoga.

Nos escuchamos en el próximo episodio.

Es todo por hoy

Hari Om Tat Sat!

 

Comentarios (6)

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Hola Jorge, de nuevo una semana más estoy disfrutando de todo lo que nos transmites. En el poco tiempo que llevo asistiendo a tus clases, seguramente no he encontrado ese «camino de dos direcciones » para refinar la postura y mi cuerpo interno, pero lo que sí he sentido es un cambio en la forma de afrontar situaciones, tener más paciencia y lo más importante voy feliz a tus clases. Un abrazo y espero que hayas pasado un feliz puente.

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Pues entonces creo que si has encontrado ese camino de dos direcciones en el Yoga Concha!
Además eso se ve rápidamente en la cara del practicante, como se mueve en el Asana e incluso en la sala de práctica.
Gracias por tu generosidad y tu confianza Concha, de verdad que me emocionan tus palabras guapa.
Un besazo!

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Jorge,
Con cada post que publicas aumentas mi curiosidad por el mundo del yoga!!!
Llevo en este viaje del yoga 3 años, y creo que aparte de ganar un poco de elasticidad (poca la verdad jua jua), lo que si he conseguido , es atravesar una etapa complicada de mi vida con una calma y una actitud positiva que a mí misma me sorprende.
Me encantó tu clase del lunes pasado en la que «entedí» un poco el punto de partida para la meditación.
Gracias maestro!!!!

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Ana, mil gracias por tus palabras.
Cuanto me alegra el que el Yoga te haya servido para pasar esa etapa. Al final es una terapia, a tantos niveles que sorprende. Y cada vez mas, ya lo verás.
Que bueno que entendieras lo de la meditación, es algo difícil y más intentar enseñarlo en un aula con gente con intereses tan diversos: el comprometido, el que pasaba por alli…pero bueno, intento darle toda la profundidad de la que soy capaz, jejeje.

Gracias Ana, te mando un beso fuerte. A veces en las clases solo nos vemos fugazmente, sorry que hay tanta gente que…ya me entiendes.
Besoooooo

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Me ha encantado este post, Jorge. Si es verdad que todo lo que uno da retorna a él, te estás ganando un regalazo de la vida. Honesto, humilde, generoso de corazón. Tiene que ser un gran regalo. De mi parte ya te lo he pedido, seguro que también de tod@s los demás que te leen y escuchan. Muchas gracias!!

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Sonia, que te digo…que me has emocionado muchísimo!
Gracias, desde el corazón. Me has dejado sin palabras. Solo reafirmar que el camino creo que está en intentar llevar lo espiritual a todo, también al Yoga, que muchas veces se escapa a esto aunque parezca raro, verdad?
Te mando un abrazo, un abrazo uy fuerte y un besazo guapaaaaaaa!!!!

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