Alejandra nos relata en detalle, y a muchos niveles, su experiencia de Yoga.
Es muy interesante cómo ha vivido el progreso y ver qué cambios  ha ido notando.


Una Experiencia de Yoga: Alejandra Folgado

Cuando volví de mis vacaciones del verano 2016, decidí que en la nueva temporada que estaba a punto de comenzar iba a probar alguna actividad que complementase los deportes que practico habitualmente: running, natación o acquabike. Además me había fijado un nuevo objetivo para 2017: empezar a surfear o a hacer paddle surf, o sea, un deporte que me pusiera en contacto con el mar, al que tanto he echado de menos en los últimos años.
Tenía claro que sería alguna actividad colectiva que me permitiese también relacionarme con otras personas, más allá de mi círculo de amigos o de mi trabajo. Con la idea en la cabeza de que el Yoga o el pilates me ayudarían a lograr mis objetivos, a finales de agosto empecé a frecuentar ambas clases en mi gimnasio.
Comencé asistiendo a clases de niveles iniciales, alterné el Yoga con el pilates, pero después de dos  clases con Jorge ya no hizo falta nada más: me había enamorado del Yoga.
Dejé aparcado el pilates y empecé a frecuentar las clases de Yoga casi a diario. Y lo que me hizo decantarme por esta actividad fue precisamente el profesor. Jorge, mi maestro, era capaz de trasmitirme la enseñanza de las posturas de una forma integral, diseccionando cada acción y consiguiendo que entendiese perfectamente la práctica, sus implicaciones y sus beneficios, aún siendo principiante. Mis horarios de trabajo, de vuelta a la rutina otoñal, no me permitían seguir con las clases de nivel básico así que tuve que ponerme las pilas y trabajar duro para intentar estar al nivel de mis nuevos compañeros, mucho más veteranos que yo.
vashistasana
En el momento en que escribo este artículo llevo sólo 6 meses practicando, eso sí, con los del nivel más alto. Pero los beneficios del Yoga y los cambios en mi mente y en mi cuerpo han sido increíbles. Una transformación de dentro a fuera, como me gusta decir.

Yoga: de dentro a fuera

Vayamos por partes.
 En los tres primeros meses experimenté cambios constantes en mi cuerpo, motivados por la práctica diaria.
Algunos de ellos fueron:
·       Aceleración del metabolismo: las asanas y torsiones generaron una aceleración del metabolismo increíble en mi caso. Recuerdo que en los primeros meses de práctica tenía siempre hambre, a pesar de comer mucho y con frecuencia. Mis digestiones eran rapidísimas y aunque ingería más calorías mi peso se mantuvo y se mantiene perfectamente estable.
·       Reducción de la grasa corporal y aumento de la masa muscular. En estos meses he ido ganando musculatura y tonicidad en mi cuerpo, y he reducido la grasa corporal sin haber variado mi dieta.
·       Mejora de la piel en el rostro y el cuerpo: siempre he tenido problemas de acné, y aún a pesar de tener casi 40, la lucha contra los granitos sigue siendo diaria. La práctica del Yoga ha equilibrado mi piel y ha mejorado su elasticidad, especialmente en brazos y piernas.
prasarita padottanasana
 Pero estos cambios no han sido los únicos que he experimentado.
El Yoga ha trasformado otros aspectos que yo considero más interesantes, incidiendo en tres niveles que son los que para mí conforman nuestra entidad como personas. De dentro a fuera, son:

Nivel profundo: mente, consciencia

 Tras pasar por una experiencia vital muy compleja, en el último año la calidad de mi sueño se había visto alterada. Con frecuencia tenía problemas para dormir y ni siquiera el cansancio físico generado por los deportes me hacía conciliar el sueño. Pues bien, desde que empecé a practicar Yoga todo esto ha cambiado. Se han resuelto mis problemas de insomnio y he vuelto a recuperar mi sueño profundo y reparador de siempre.  El Yoga me aporta un estado vital de calma, tranquilidad y control que nunca antes había experimentado. Las clases me dan la oportunidad de desconectar del mundo y de dedicarme tiempo. Cuando empiezo una clase conecto conmigo misma, me aíslo, pienso sólo en la ejecución de las asanas y dedico ese tiempo a aprender y a conocerme mejor. Practico para mí. La concentración, la actividad física y la relajación final son 3 estadios que han entrado a formar parte de mi estilo de vida y de los cuales ya no puedo prescindir.

Nivel interno: órganos, vida

 Además de una consciencia y una mente, la entidad de un ser humano está integrada por unos órganos que nos dan vida. Los beneficios del Yoga a nivel orgánico son muchísimos y reales, no voy a descubrir nada nuevo, pero de lo que me he dado cuenta en estos meses de práctica es que son mucho más evidentes de lo que somos capaces de creer. Es decir, que desde el momento en que nos interesamos por los beneficios de una actividad o deporte y empezamos a practicarlo, hasta que vemos resultados suele pasar un tiempo. Desde mi experiencia, en el caso del Yoga estos resultados han sido inmediatos. Os doy sólo un ejemplo: siempre he tenido problemas de circulación, de hecho con 27 años me tuve que realizar un bypass de las safenas para mejorar el funcionamiento de mi sistema circulatorio. A pesar de llevar una alimentación muy cuidada y equilibrada y practicar deportes con frecuencia, siempre he tenido problemas en este sentido. El Yoga también ha cambiado este aspecto, ya que en sólo 6 meses de práctica mis venas han mejorado muchísimo y siento una ligereza en mi cuerpo,  y sobre todo en mis piernas, que no había experimentado hasta ahora. Mi sistema circulatorio funciona mejor que nunca.

Nivel superficial: cuerpo, belleza

 Nuestra entidad como personas no estaría completa sin la parte material que mostramos al mundo. Los beneficios del yoga inciden en nuestro físico y quizá es ahí donde más evidentes son, no porque la parte física sea la más importante, sino porque es la que se ve. El yoga mejora nuestra postura, contribuye a reducir peso o a mantenerlo, proporciona tonicidad a nuestros músculos, elasticidad a nuestra piel. En las mujeres, los beneficios en la mejora de la circulación linfática se trasladan de inmediato a las caderas y las piernas, reduciendo notablemente la piel de naranja o la celulitis, tan odiadas por las féminas. En mi caso, por ejemplo, ninguna crema, tratamiento o deporte han combatido este aspecto como la ha hecho el Yoga. El bienestar que genera la práctica produce endorfinas, reduce el estrés, que suele estar presente en la vida de todos nosotros, y esos momentos de felicidad que nos regala la práctica se implementan en nuestro día a día y son responsables de nuestra belleza. Una belleza que surge de dentro a fuera.
karnapidasana
Utilizo estas palabras para animaros a mejorar o iniciar vuestra práctica de Yoga.
En gimnasios, escuelas o en casa. A mí me ha cambiado la vida. En este momento social en el que nos ha tocado vivir, muchas son las personas que viven vidas infelices, vacías, que no encuentran un sentido a aquello que hacen cada día en el mundo.
Estamos en una búsqueda permanente de la felicidad. La vida son momentos, es presente. Somos lo que somos en este preciso instante, en el ahora.
Esta lección, en mi caso aprendida hace ya muchos años, le releo mentalmente cada día cuando practico y lo más importante de esta práctica es ser consciente de que, cuando inicio una nueva clase, online o presencial, soy la persona más feliz del mundo, exactamente igual que cuando termino y, casi levitando, vuelvo a mi vida.
Gracias Jorge, porque el Yoga que tú nos enseñas es maravilloso.
halasana

Comentarios (15)

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Grande Alejandra,no sè què haríamos sin el Yoga y sin nuestro maestro Jorge.A seguir practicando todos los días con más ganas.Namastè??

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Gracias Carlos! Pero lo haceis vosotros todo, de verdad. Lo de Sandra no es más que buena actitud ante la práctica, como la tuya. Siempre que eso dirige nuestra practica, todo va!
Gracias por pasarte a comentar!

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Jopetas! Qué gran yoguini! Y con solo 6 meses, vaya práctica! Muchas gracias por compartir tu experiencia Sandra ???

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Marta tú eres mi referente en clase!! a ver si es verdad lo que dice el maestro y algún día te alcanzo…besos

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Me encanta Sandra. Qué bien reflejas todo lo que nos ha hecho engancharnos al yoga a través del maestro Jorge.
Gracias por compartirlo!

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Mary muchas gracias por tus palabras, en este post lo cuento tal cual ha sido para mí, con toda la sinceridad. Además del yoga he encontrado un montón de gente maravillosa que da lo mejor de sí mismo a los demás. Eso tiene tanto valor como el yoga que nos enseña el maestro, me encanta compartir mi tiempo con vosotros, dentro y fuera de la sala de práctica.
Besos Mary!!

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Jorge.
muchas gracias por haber dado voz a mi experiencia en este post que he escrito desde el corazón y gracias también por esta fantástica idea del curso online.
Además de asistir a tus clases presenciales soy alumna del curso de yoga online y es lo que más me ayuda a mejorar mi práctica. Sigue haciéndolo así de bien porque tus alumnos te necesitan maestro.
? Namastè

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Gracias Alejandra, a ti. Gracias por compartir tu experiencia con tanto detalle, me ha encantado.
Gracias por darme soporte y confianza, que me llenan a niveles que no imaginas Alejandra.
Mil gracias!!!!
???

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Me ha encantado Sandra, que bien expresado tu sentir y tu experiencia con el yoga, buena compañera de práctica y amiga fuera de clase. El maestro nos une.

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Muchas gracias María, no sabes la ilusión que me hace que te haya gustado, lo he hecho con todo el cariño por el yoga y para el maestro. Vosotros sí que sois buenos compañeros!!!
Besos

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