En un verano difícil, de vacaciones, me encontré con este texto de Richard Bach. Creo que soy de los pocos que no ha leído Juan Salvador gaviota, su libro más famoso, y aunque conocía al autor no conocía sus libros.


Desmontando un mundo ilusorio, con Richard Bach

Una de mis inmersiones en una librería de segunda mano (a las que soy adicto aunque compro poco, solo lo que leo) hizo que me topara con «Ilusiones». Y no pude dejar de comprarlo.

Tuve la suerte de leerlo en un decorado fantástico, en la costa de Coruña, que me acompañaba en esos días y me abrigó mientras leía este maravilloso libro. Comencé a leerlo, y no pude parar hasta terminarlo tras un par de parones.

Escondidas en un «extraño» texto, en el que el autor nos narra cómo conoció al Mesías en una llanura de Indiana, están las maravillosas, sencillas, y simples enseñanzas de todo un mensajero de la Verdad. Abruma su sencillez. Y abruma lo revelador de lo que ahí se lee.

La narración en sí misma está cargada de grandes enseñanzas. Todo se da en la conversación entre dos amigos, que casi ni se conocen, pero que buscan lo mismo: trascender esta vida y la ignorancia que, como nos indica el Señor Buda, nos atan a este Circulo interminable de vidas llamado Samsara.
Además de estas enseñanzas en las conversaciones entre Richard y su invitado, hay perlas que, si bien en el contexto se entienden mejor y se revelan en un tiempo preciso según se avanza, tienen su valor intrínseco fuera de el mismo libro.
Como todo lo bueno que hay en este mundo, son cosas sencillas, que podemos entender todos. Que no se necesita más que leer con el corazón en la mano y la mente despejada, para que las preferencias de cada uno no interfieran en la transferencia de la enseñanza.

ilusiones-richard-bach

 

Las enseñanzas del Yoga y del Corazón

Disfruto cada vez más de recibir enseñanzas de semejantes. De hombres y mujeres como yo: seres humanos en busca de la verdad y de mejorar.

Después de leer las antiguas enseñanzas Budistas e Hinduistas en las que la verdad se revela clara, pero también dura y con propuestas de un trabajo a tan largo plazo como es, no la vida, sino la existencia misma, es un bálsamo de aire fresco que gente sencilla, nos traslade esa verdad desde sus propias vivencias como simples seres humanos. Eso decía Gandhiji, solo quería convertirse en el ser humano mas sencillo posible.
Y es este libro y otros que vengo comentando en la Web y que seguiré haciendo, los que me están revelando una verdad que, si bien son cosas leídas y sabidas, por alguna razón están reafirmando, traspasando y calando más hondo aún que lo que en otro momento han hecho otros textos. Sí, esos textos son imprescindibles. No cambiaría el orden de lectura que se me ha propuesto en esta vida. Pero la sencillez, el ver que un contemporáneo, alguien como tú, vive las cosas desde el corazón, muy parecido a como tú lo vives, te abre más aún los ojos. Y como bien dice Richard Bach en este magnífico libro: señalo la verdad, ahí donde la veo.
Y si, aquí la veo en toda su extensión. Quizá no es para tanto. Quizá es el momento personal de la lectura. Que no tiene que ser un momento personal bueno o malo y solo un momento concreto de la enseñanza…perdón, quería decir de la vida.
Con lo que te propongo que leas este rico texto y que disfrutes en silencio de él, pues habla al corazón, con profundidad y calma. Con sencillez pero muy directo.
Y de frente te pone en compromiso, de cosas que has permitido creer, como que tu alma es finita y tienes miedo, aunque intuyes que no lo es y tienes esperanza. Y te lleva del miedo y la esperanza, a un sentimiento convicción total, y clarificadora visión de la realidad.

Nos Indica Richard Bach que revisemos nuestra manera de entendernos a nosotros mismos pues:

"Justifica tus limitaciones
 Y ciertamente las tendrás".

Y además nos incita a dejar los miedos ya que:

"Nunca te conceden un deseo sin concederte también la facultad 
de convertirlo en realidad.
Sin embargo, puede que te cueste trabajo".

Deseo que te aporte tanta libertad, sosiego y claridad, como me ha dado a mi.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *