¿Pueden 15 minutos de Yoga transformarnos tanto?

Hoy tenemos una clase de Yoga de 15 minutos. De tan solo 4 posturas.

Podría parecer que una clase tan corta no puede aportarnos tanto pero, si bien es cierto que nuestro aprendizaje en progresión ascendente debe ser con clases más largas, una combinación adecuada de Asanas puede marcar la diferencia en nuestro día.

Y ahí reside mucha de la magia del Yoga y de la cómo colocar las posturas y en qué orden hacerlo.

Esta clase pertenece a la sección de Rutinas del Curso de Yoga donde tenemos un apartado especial para este tipo de clases cortas, directas y sumamente efectivas.

Una clase así de corta podría darnos la impresión de que simplemente vamos a notar un poco de estiramiento en las piernas o movilidad de la columna. Y ese es el gran reto: que haya Consiciencia y Profundidad. Que nos maravillemos del sabor del Yoga. y que todo esto se consiga en un ratito de práctica.

Esta clase nos aporta:

  • Elasticidad
  • Movilidad
  • Expansión
  • Quietud

Por eso, cuando pensamos que no tenemos tiempo para practicar o que para hacerlo 15 minutos en vez de una hora no merece la pena, en vez de esperar a tener esa hora, nos paremos y hagamos esta clase. Nos recordará que sí, es posible, que en un ratito lleguemos tan profundo que saboreemos el si-mismo interior. Y entonces todo cambia.

Con estos buenos argumentos, solo tenemos que seguir la estela de cada Asana, permanecer en el tiempo marcado y el Yoga aparece.

Si tenemos consciencia y observamos la profundidad del Asana, podemos lograrlo.

Espero que disfrutes de esta clase de Yoga.


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