Tu cara es de que te han dado con un «Gong» gigante en la cara pero es cierto. Ella lo ha dicho. Las palabras se deslizaban como mantras por sus labios cuando decía: Si quieres, te puedo ayudar a mejorar ese Vrksasana. Lo ha dicho. No es que hayas creído oirlo, es que ha pronunciado esas palabras mirándote a ti!!!


– Si claro, me encantaría, cuando quieras… – el bullicio de la sala al terminar la clase es considerable. La gente a vuestro alrededor dejando ladrillos, mantas y sillas. Parecen las rebajas de Ikea., madre mía! Pero habéis creado un hilo entre los dos que nadie puede romper…
Hasta que en ese preciso momento llega el profesor y antes de que ella te pueda contestar le dice -Has hecho muy buena clase, pero quiero mostrarte cómo mejorar ese pie izquierdo en Utthita Trikonasana, que se te va un par de grados hacia dentro.
Te mira. La miras con cara de corderito. Y te dice mientras se va con el profesor un -Ya hablaremos, ¿vale? Tu solo puedes levantar las cejas, no te salen las palabras, te atragantas, no puedes ni respirar. Y se marcha al antideslizante del profesor…

De Loser Yogi a Winner Yogi

Todas las deidades furiosas del Budismo no se acercan a lo que tu sientes por dentro. Calor, ira, rabia. ¿PERO DE QUÉ VA EL PROFE DE YOGA? ¿A QUIÉN QUIERE IMPRESIONAR CON ESOS PANTALONCITOS CORTOS QUE PARECE EL NIÑO DEL LIBRO DE LA SELVA?¡SERÁ MOWGLI EL TÍO!
En fin, te marchas al vestuario con la cabeza gacha, maldiciendo en Sánscrito al profesor y repitiendo mentalmente con burla «se te va un par de grados el pie izquierdo», «se te va un par de grados el pie izquierdo»…

Ya en tu casa te calmas, y sigues tu plan de acción que realmente es lo que te ha dado buenos resultados y te esta haciendo pasar de Loser Yogi a Winner Yogi, así que continuas con tu trabajo que tienes definido en tu «lista Yogi»:

  1. Sthira sukham asanam (Asana es firmeza corporal perfecta, estabilidad de inteligencia y benevolencia de espíritu).
  2. prayatna saithilya ananta samapattibhyam (Se logra perfección en Asana cuando el esfuerzo por realizarla se torna no esfuerzo y se alcanza al Ser infinito interior).

Y en ese momento piensas: jo, que bonito. Que profundo. Te llega al corazón. De esto va la práctica del Yoga en definitiva. Está claro. Cristalino…con esto me la ligo fijo!!!!!Y una vez más te ves con ella. Practicando. Corriendo por un parque y con unos cuantos niños al lado (que estaban en el parque, que tu hijos no quieres). Y correteais riendo con un helado en la mano.
Así que te pasa una semana más con el régimen impuesto de una hora de práctica de Yoga en casa al día. Y tu lectura en los ratos libres para ponerte al día con la teoría y práctica a la vez. Estás decidido a que tu princesa pase de verte Loser Yogi y comience a ver al Winner yogi que todos llevamos dentro.

Ya en el trabajo, en un día de esa semana interminable esperando a que diera el día de tu clase de Yoga, haciendo una labor rutinaria te viene a la cabeza. Te asalta como una revelación, una verdad que te entierra en lo más hondo. EL PROFE DE YOGA SE LA QUIERE LIGAR. Ni un par de grados el pie izquierdo ni nada, se la quiere ligar y punto!

Haciendo Yoga en el trabajo

Ohh, eso si que te llega al alma. Quieres borrarte del centro. Pero no puedes. Tu amada va allí a practicar. Su amiga (la pesada) también. No puedes hacer nada. estás atrapado. Pides salir antes del trabajo. Debes practicar más. Debes leer más. Tu nivel de Winner Yogi tiene que aumentar rápidamente. Tu jefe te dice que ni de coña, como no entregues esos informes (lo pongo solo porque suena muy de hollywood, en españa no entregamos informes, pasamos post it solo) esa tarde, te va a colgar del palo mayor. Así que tu única opción es irte al baño, a escondidas, a hacer Vrksasana como un loco.

Es la hora de comer y casi no hay gente. Un amigo que también practica Yoga te había contado que se iba al baño de vez en cuando en el trabajo a hacer Uttanasana para recuperar energía. Así que te vas para allá a hacer vrksasana. Tienes que aguantar mínimo sin caerte un minuto con cada pierna. Venga, tu puedes. Te motivas. Tu chica está en la cabeza. Entras al baño. Y te asalta la verdad: Con esas zapatillas no puedes hacer Vrksasana, y recuerdas el listado de cosas que «el profe majo» había dado en clase como elementos que dificultan la práctica de Yoga en casa y en clase:

  • Calcetines (restan propiocepción, equilibrio, agarre y sensibilidad en la postura)
  • Pantalones largos (impiden la libertad de movimientos y no te permiten ver qué están haciendo tus piernas realmente)
  • Coleta, aunque no es tu caso. (al hacer algunas posturas como Savasana dejan la cabeza de lado)
  • El espejo (mirarse de vez en cuando puede ayudar a mejorar algún aspecto de las Asanas pero mirar continuamente te quita inteligencia física y atención pues estas trabajando solo con la inteligencia visual)

Bueno, tu haces tu Vrksasana como puedes. Te estás un minuto por pierna. Te manchas el pantalón. Te medio caes. Entra un compañero que lo flipa cuando te ve haciendo Yoga en el trabajo (¿sabéis que esto va a ser una nueva sección?) y finalmente te vas con tu Vrksasana hecho y de regalo un Uttanasana como tu amigo.

Cómo envolver a alguien en una manta de Yoga

Al fín el día de clase. Hoy. Sí! La vas a ver. Qué contento estás aunque no sabes ni como decirle algo. Es casi peor que cuando no sabía que existías. Ahora tienes que decirle algo porque puedes quedar como un ceporro.
Llamas a la puerta del centro. Llegas el primero porque quieres tomarle la medida al profesor. Te abre, con esa sonrisa en la cara y vuelves a pensarlo: ¿pero de qué se ríe?. En fin. Ni caso. Le preguntas una duda en una postura y te dice lo típico, lo que ya le has escuchado decirle a otras personas: sigue practicando, continúa con la práctica. AJA! pero a ella no le dijiste eso, mamón, a ella le querías corregir un par de grados en un pie. Claro. Es eso. Ya lo tienes claro. Tienes un enemigo definido: TU PROFESOR DE YOGA, y estás decidido a pasarle por encima si es necesario. Faltaría más!
Y en esas llega ella, que también llega pronto. Dice un hola fugaz y va a cambiarse. Tu igual, así puedes ponerte a calentar un poco con ella.
Te cambias en un milisegundo y justamente os encontráis en la salida del vestuario. Vais caminando a la sala con la típica conversación del tiempo. Entráis. Y el profe viene detrás. No te lo puedes creer y piensas: ¿le lanzo un ladrillo? ¿Le envuelvo la cabeza con una manta quizá?.
Pero Patanjali viene al rescate. Suena el teléfono y tiene que ir a atenderlo. Sí. Es tu momento. Estás nervioso pero sacas aire de tu ligera inmersión en el Pranayama y se lo dices:

El otro día me dijiste que me ibas a enseñar a mejorar en Vrksasana»el árbol» (que sepa que ya tienes un nivel). ¿sigue en pie la oferta?
Si claro, tengo una amiga que tiene un taller de danza cerca de aquí y tiene una salita que a veces me deja para practicar. ¿Te apetece que quedemos allí un día?
Y con el Himno de la Alegría sonando en tu trillada cabeza le dices un – Sí claro, me encantaría.
Ah, pues si quieres nos vemos después de la clase y te doy la dirección y ya quedamos.
Sí, genial. ¡Me parece estupendo!

Y en ese momento lo sabes: en esa clase, aunque hagáis Pincha Mayurasana, va a ser genial. Te sientes ligero y estable. Firme pero sin rigideces. Suave, calmado y con una potencia activa. Y te das cuenta de que todas esas cosas que comenta el profe de cómo deben ser las Asanas, es posible. Ahora lo ves claro. ¡Y disfrutas de cada Asana como hasta ahora no lo habías hecho antes de ir a su encuentro!

 

Comentarios (10)

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Jajajajjjaajajajaj. Me he reído mucho JORGE!! ?

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Gracias Javier, esa era la cosa, jajaja, me alegro de que alguien se pegue una risa!!
Y gracias por pasarte a comentar!

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No tenía ni idea que llevar coleta dificulta la práctica del Yoga …hoy mismo me la corto como los toreros???

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jajaja, por eso yo no llevo Patricia!
No, solo es en Savasana, que con la coleta se te queda la cabeza hacia un lado, jeje.
?

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Me encanta Jorge…. Lo describes con mucha ternura y una pizca de humor. Si no te va bien como profe de yoga, creo que serias un magnifico escritor de culebrones y seguro que al final llegas a la gran pantalla. Ja,ja,ja

Gracias por hacernos disfrutar y enseñarnos cada día nuevas cosas sobre el yoga.

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Jajaja, escritor de culebrones!
No lo había pensado pero ahora que lo dices…jajajaj
Gracias Teresa, por pasarte a comentar y por tu disposición para aprender.
Un beso guapa!

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