¿Cómo ajustar bien los pies en
las diversas posturas de pie?


Además de la apertura de los dedos del pie, la expansión de la planta y el equilibrio de los arcos interno y externo, debemos comprender cómo actúan las diversas fuerzas y compensaciones cuando nos llevamos la teoría a la práctica. Vemos en el vídeo el ajuste fino de las acciones del pie en las Asanas de pie.

Practicando por segmentos

Cuando practicamos los ajustes del pie por segmentos, sentados en el suelo en una pared, o hacemos un buen Tadasana largo examinando cada acción de los pies, con la práctica, resulta sencillo mover y gestionar el pie y el tobillo en su conjunto.
Esas prácticas son necesarias porque, además de cultivar la pericia, nos ayudan a expandir la consciencia y evocarla en momento en los que no tenemos los pies a la vista o incluso no tenemos un apoyo donde notar las presiones, como sucede en las posturas invertidas: Sirsasana, Sarvangasana o incluso Pincha Mayurasana.

Sin embargo, una vez con la luz de la consciencia en los pies, necesitamos, además, poder ajustar sus compensaciones en posturas tales como Utthita Trikonasana, Virabhadrasana o incluso Prasarita Padottanasana (también conocida como Savasana de pie).

En este punto se hace necesario que al separar las piernas, girar los pies, flexionar la pelvis o mover los costados, tanto la flexibilidad de las piernas como la fuerza que imprimimos en las posturas no desequilibren nuestros ajustes finos.

Imaginad, construimos las Asanas de pie a partir de los pies, si estos se descompensan con un arco interno caído, un reparto de presiones mal distribuido o con una acción indebida en una zona del pie porque otra de las zonas no es capaz de trabajar equilibradamente, toda la postura se construir desde una base que no podremos mantener ni ajustar.

Flexibilidad y apoyos en las posturas

Tal como vemos en el vídeo, debemos ajustar las posturas, dentro de lo posible, a nuestra flexibilidad inicial ya que, de esta forma, podremos equilibrar bien la base de la postura.

Un ejemplo de esto sería Prasarita Padottanasana en la que , si abrimos más las piernas de lo que nuestros aductores nos permites, el tobillo caerá hacia fuera creando tensión innecesaria, no solo en el propio tobillo, sino también en la articulación de la rodilla. Sería mejor cerrar un poco las piernas para poder mantener ese tadasana en los pies que permita que nos movamos con soltura en las piernas y pelvis.

Así, a medida que vayamos ganando flexibilidad, podremos separar hasta poder equilibrar el pie en la forma de la postura final.

Comprender esto permite que practiquemos con inteligencia, siendo muy efectivos y eficaces.

Por ejemplo, ¿sucede algo si al entrar en Virabhadrasana I se nos levanta el talón de la pierna de atrás? No, realmente no sucede nada, podríamos hacerla así perfectamente. Pero ahora imagina que ponemos un ladrillo, una manta o incluso apoyamos el pie en una pared, ¿qué nos permite esto?

Con el talón apoyado vamos a poder construir una mejor postura ascendente, vamos a entender el trabajo de la postura final y vamos a tener mucha más estabilidad para poder aumentar poco a poco el tiempo de permanencia en la postura. Esto, a su vez, nos devuelve más consciencia, estabilidad y firmeza, lo que se convierte en una relación de apoyo mutuo en la que cada parte se beneficia de la otra.

Por todo ello, el trabajar dentro de la flexibilidad que tengamos y utilizar apoyos no solo nos va a ayudar a practicar mejor a medio plazo, sino que nos dará más estabilidad en las articulaciones y soporte en las zonas orgánicas.

Si lo pensamos, estamos realmente ajustando las tres fases de las posturas y las 3 gunas, equilibrio necesario para dirigirnos, como una flecha, a los Yoga Sutras I. III y II. 46, 47 y 48.

Conclusiones finales

Es necesario ver la práctica en su conjunto. Es necesario dar importancia a los pequeños ajustes porque están ayudándonos a construir una práctica realmente importante en la que, en último término, podremos observar cómo el amor puede viajar desde la piel al corazón.

Beneficios del ajuste de los pies

  • El pie es una de las cosas más importantes en el ajuste de la estructura general del cuerpo y sus líneas.
  • Tener una buena salud en los arcos plantares beneficiará directamente a la espalda por la relación directa entre estos y las curvaturas de la espalda.
  • Un buen apoyo plantar es básico para que nuestras rodillas y caderas se alineen de forma armoniosa y mantengan su salud.
  • La pelvis y su basculación está afectada directamente por el pie, su estructura y cómo caminamos, lo que un buen apoyo plantar permitirá una pelvis con libertad de movimientos.
  • En cuanto a las Asanas de Yoga, sin una buena comprensión del pie, no podremos continuar con posturas más avanzadas.
  • Tomar control de pie-tobillo interno hará que posturas más complejas fluyan con naturalidad.

Otras ideas para comprender el trabajo de los pies:

Si eres alumno del Curso puedes ver la master class: estudio biomecánico del pie y el tobillo


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